Viajar es una de mis pasiones: es un buen método para conocer gente y descubrir lugares espectaculares.
París está considerada la cuna de la fotografía. Pensar que han pasado por aquí artistas de la talla de Henri Cartier-Bresson con su momento único, Brassaï con su ciudad nocturna o Robert Doisneau con su famosa fotografía del beso… Además de los impresionantes edificio y una larga historia, hace que pasear por sus calles sea todo un lujo.
Una ciudad con mucho encanto y sobre todo para disfrutar haciendo la postboda de Gabri y Ruth. Muchísimas anécdotas y situaciones vividas juntos: un diluvio bajo la torre Eiffel, momentos comprometidos en el metro, etc, etc. Todo recordado con un enorme cariño.











