Tito y Sole son una pareja que se casaron en el pueblo alicantino de Benilloba.

En algunos pueblos de la montaña, existe una tradición muy curiosa que consiste en que el novio va antes de casarse a casa de la novia y desde allí se dirigen, a modo de «paseillo», caminando a la iglesia. La gente del pueblo sale de sus casas para presenciar este desfile que se convertirá sin duda en el tema de conversación durante semanas.

El banquete se celebró en el restaurante L’Escaleta de Cocentaina y después la fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada en una finca privada propiedad de los tíos de Tito.

Una boda en la que hubo de todo: emoción, momentos, celebración futbolera y sobre todo al final mucha mucha fiesta.

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