Realizar reportajes de boda en lugares nuevos siempre es un reto.

Llegamos de buena mañana a Murcia, por los posibles problemas de aparcamiento, ya que Quique se encontraba con sus amigos y familiares en un precioso apartamento del centro.

Me encantan las bodas en las que la pareja tiene un hijo, me pongo en situación y pienso que debe ser una pasada asistir a la boda de tus padres. El pequeño se llama Leonardo, un precioso niño que alguna vez espero encontrarme en las sesiones de moda infantil.

Leonardo la noche anterior durmió con su padre y este fue el encargado de vestirlo.

La ceremonia se celebró en la catedral de Murcia, un lugar repleto de gente tanto dentro como en la plaza de fuera.

La comida y la súper fiesta fueron en el Portón de la Condesa de Molina de Segura. Semanas después nos volvimos a ver para realizar una sesión de postboda junto al mar.

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