El contacto físico con nuestros peques es una de las cosas más bonitas y gratificantes que conozco.
Sentir su cuerprecito cuando lo abrazas parece que te llene de energía. Son esas pequeñas cosas que cuando las recuerdas te producen felicidad y un sentimiento muy profundo hacia ellos. Lo que yo llamo el «axuxamiento«
Candela vino con sus papis a su sesión de seguimiento, estoy convencido que esta sensación gratificante de axuxamiento ellos también la comparten.
